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Alán Colio en una escena de trabajo y reflexión

Una vida en construcción.

Esta no es una cronología de logros. Es la historia de las experiencias, decisiones, pérdidas y reconstrucciones que formaron mi manera de entender la vida, los negocios y la responsabilidad.

Alán Colio ha construido su trayectoria entre negocios, tecnología, comercio electrónico, inversiones y desarrollo empresarial.

Pero su historia no está definida únicamente por los resultados que ha conseguido. Está formada por las experiencias que moldearon su manera de pensar: comenzar desde muy joven, aprender directamente de la realidad, atravesar pérdidas, asumir las consecuencias de sus decisiones y convertir cada etapa en mayor criterio, estructura y dirección.

Con el tiempo, lo que aprendió construyendo su propia vida comenzó a convertirse en espacios, sistemas y marcas capaces de ayudar a otros a construir la suya.

Fotografía de archivo de la infancia de Alán Colio Archivo personal

Hola! soy Alán

Antes de contarte lo que hago hoy, creo que es importante explicarte de dónde viene mi forma de pensar.

No quiero presentarte una biografía perfecta ni una sucesión de logros. Mi historia no ocurrió de esa manera.

Hubo comienzos pequeños, trabajos que parecían no tener demasiada importancia, negocios que crecieron, otros que dejaron de ser sostenibles, decisiones equivocadas, pérdidas, deudas y momentos en los que tuve que comenzar de nuevo.

Recreación documental de Alán preparando bolsas de guayabas durante su infancia
Primeras iniciativas Recreación documental

Las bolsas de guayabas.

En la casa donde vivíamos había un árbol de guayabas muy grande. Daba tanta fruta que llenábamos cubetas completas. Regalábamos a familiares y vecinos, pero aun así seguían sobrando.

Tenía alrededor de diez años cuando se me ocurrió preparar bolsas y salir a venderlas por las colonias cercanas. En ese momento no pensaba que estuviera emprendiendo. Simplemente veía algo que teníamos en abundancia y pensé que podía hacer algo con ello.

Aquellas bolsas me enseñaron algo de lo que me daría cuenta años después y que seguiría presente en mi forma de vivir: muchas oportunidades no aparecen completamente formadas.
Recreación documental de Alán repartiendo volantes casa por casa
Aprender a moverse Recreación documental

Antes de saber de marketing, ya estaba llevando ofertas hasta las personas.

Después trabajé repartiendo volantes casa por casa. Primero para una pizzería y después para un negocio de motocicletas.

Eran trabajos sencillos, pero también formaron parte de mi manera de entender el movimiento, las ventas y la responsabilidad.

Antes de conocer la captación de clientes, los anuncios o los embudos, ya había comprendido algo más básico: un negocio podía tener algo valioso, pero necesitaba llevar su mensaje hasta las personas.

Recreación documental de Alán reparando computadoras durante su adolescencia
Tecnología / Operación Recreación documental
Fotografía de archivo de productos tecnológicos Archivo personal / Tecnología

Las computadoras me enseñaron a resolver.

Durante mi adolescencia, internet se convirtió en una ventana hacia otras formas de trabajar, construir y vivir.

Uno de mis primeros emprendimientos estuvo relacionado con la compra y venta de equipos tecnológicos. También aprendí a realizar mantenimientos y reparaciones de computadoras.

Con el apoyo de los ahorros de mi madre renté un cibercafé que ya contaba con mobiliario y equipos. La idea era utilizar el espacio para ofrecer acceso a internet y realizar las reparaciones.

Cuando la operación dejó de ser sostenible tuve que cerrarlo. Después también tuve que insistir para recuperar el depósito que el arrendador no quería devolver.

Ahí comencé a conocer una parte menos idealizada de los negocios: construir también significa aprender a resolver cuando las cosas no ocurren como esperabas.
Fotografía de archivo de una etapa temprana de aprendizaje digital
Archivo personal Aprender desde donde fuera posible

En ese momento, cada experiencia parecía aislada.

También tuve acercamientos informales con bienes raíces y venta de automóviles, ayudando a personas que ya se dedicaban a esas actividades.

Trabajé en una empresa local con varias sucursales dedicadas a la venta de plásticos y centros de mesa para fiestas. Ahí conocí otra forma de responsabilidad: horarios, clientes, inventarios y operación.

Con el tiempo entendí que todas esas experiencias estaban formando una misma base: aprender cómo se comportan las personas, cómo circula el dinero y qué ocurre cuando una idea tiene que enfrentarse al mundo real.

Recreación documental del inicio de Alán en Bitcoin e inversiones
Finanzas / Mercados Recreación documental

Una experiencia breve terminó llevándome a Bitcoin.

Pasé aproximadamente un mes dentro de una compañía de multinivel que incluía formación sobre trading de Forex.

Comprendí que aquel modelo no era el camino que quería seguir, pero la experiencia me dejó algo importante: ahí descubrí Bitcoin.

Eso despertó mi curiosidad por las criptomonedas y me llevó a investigar con mayor profundidad sobre finanzas, mercados e inversiones.

No todas las experiencias tienen que convertirse en tu camino para enseñarte hacia dónde mirar.
Recreación documental de una etapa de pérdidas financieras
Pérdida / Responsabilidad Recreación documental

Perder lo construido.

Invertí los ahorros que había generado con mis negocios en un fondo que prometía rendimientos muy superiores a los bancos. Mi mamá que confió en mí colocó todos sus ahorros.

Durante los primeros meses pagó correctamente. Después llegó la pandemia, comenzaron las justificaciones y finalmente muchos comprendimos que no volveríamos a ver nuestro dinero.

También había participado brevemente en una plataforma de rendimientos diarios creyendo que, por conocer el riesgo, podía controlarlo. Terminó desapareciendo.

Fue entonces cuando comprendí que saber que algo es riesgoso no significa que realmente estés gestionando el riesgo.
Alán Colio durante una etapa de reconstrucción
Archivo personal Responsabilidad / Reconstrucción

La pérdida dejó de ser solamente mía.

Después llegaron tarjetas de crédito, préstamos personales y compromisos financieros acumulados.

Pero lo que más me dolía no era únicamente la cantidad perdida. Gran parte de las deudas estaba a nombre de mi madre.

Ella había confiado en mí y ahora las consecuencias de decisiones que yo había tomado también habían caído sobre una de las personas que más me había apoyado.

Ya no se trataba de lamentar una inversión. Tenía que asumir la responsabilidad de resolverlo.

Punto de quiebre

El día en que decidí volver a empezar.

Después de las pérdidas y las deudas necesitaba generar dinero de cualquier manera posible. Un hospital próximo a inaugurarse necesitaba personal para realizar los trabajos finales de limpieza.

Recreación documental del trabajo físico en el hospital El trabajo
Recreación documental de un momento de reflexión La claridad
Recreación documental del momento de volver a comenzar La decisión
No tenía un negocio esperando.

Solo tenía la decisión de volver a construir.

En el área que me asignaron estaba trabajando únicamente con mujeres y yo era el único hombre. Por esa razón, el trabajo que requería mayor fuerza física quedó bajo mi responsabilidad.

Tenía que cargar baldes de agua desde abajo y subirlos por las escaleras hasta el tercer piso. Fue mucho trabajo para una sola persona.

No lo cuento para restarle valor a ese trabajo. Lo cuento porque ese día confirmé que estaba dispuesto a hacer lo necesario para responder por la situación en la que me encontraba.

Recuerdo estar dentro de uno de los baños, tallando las paredes para retirar la mezcla que había quedado después de la construcción.

En algún momento me detuve.

Tienes conocimiento. Tienes habilidades. Tienes experiencia. Puedes volver a construir.

Al llegar el mediodía salimos a comer frente al hospital. Vi acercarse un camión y decidí irme.

No tenía certeza de que todo funcionaría. Pero ya no era la misma persona. Ahora tenía conocimientos, aprendizajes y habilidades que antes no tenía.

Comencé nuevamente desde cero. Pero no era el mismo cero del principio.

No era el mismo cero del principio.
Alán Colio durante una etapa de reconstrucción y desarrollo de nuevos sistemas
Reconstrucción Formación / Método
Reconstrucción

Esta vez tenía que existir un método.

Después de esa etapa llegó el crecimiento en el comercio electrónico. Pero yo ya no estaba comenzando desde el mismo lugar.

Llevaba años acumulando experiencia en ventas, tecnología, clientes, operaciones, dinero y riesgo. Y continuaba formándome.

La intuición puede ayudarte a comenzar. Pero para crecer necesitas método, estructura y sistemas.

Al aplicar mejor todo lo aprendido, llegué a operar proyectos de comercio electrónico con etapas cercanas a los 30,000 dólares mensuales.

Mi éxito no nació de continuar improvisando. Nació de convertir la experiencia en conocimiento y el conocimiento en método.
Lo que vino después

Volver a empezar fue solo el principio.

La reconstrucción no ocurrió de un día para otro. Lo que cambió primero fue mi manera de construir.

Durante los años siguientes continué desarrollando negocios, creando proyectos y aplicando cada vez con mayor profundidad lo que había aprendido sobre ventas, estrategia, sistemas, capital y dirección.

Alán Colio en Dubái
Expansión Vida / Negocios / Nuevas posibilidades

Lo que alguna vez parecía lejano comenzó a convertirse en decisiones reales.

Algunos de los negocios y marcas que he construido son públicos.

Otros forman parte de operaciones y marcas privadas que no necesariamente están vinculadas públicamente a mi nombre.

Con el tiempo, los negocios dejaron de representar únicamente una manera de generar ingresos.

Comenzaron a convertirse en vehículos para construir libertad, patrimonio, experiencias y nuevas posibilidades.

Ese recorrido también me permitió viajar, conocer otros entornos y ampliar la perspectiva desde la que observo el mundo y los negocios.

Con el tiempo pude establecer una parte de mi vida en Dubái y adquirir un departamento ahí.

No cuento esto como un símbolo de haber llegado.

Para mí representa la distancia entre una etapa en la que intentaba encontrar una manera de responder por las deudas que había acumulado y otra en la que pude comenzar a construir negocios, activos y una vida con mayor libertad.

Mientras más cosas podía construir hacia afuera, más evidente se volvía algo: no era suficiente aprender a crear negocios. Tenía que aprender a construir una vida capaz de sostenerlos.
Alán Colio trabajando
Trabajo / Construcción
Equipo de desarrollo y operación
Equipo / Desarrollo
Alán Colio durante un encuentro profesional
Relaciones / Colaboraciones
Alán Colio durante un encuentro profesional
Relaciones / Colaboraciones
Primero tuve que aprender a construir para mí. Después entendí que parte de lo aprendido también podía servir a otros.

Fue ahí donde la experiencia comenzó a convertirse en sistemas, espacios y marcas construidas con una intención más amplia.

La siguiente etapa

De construir para mí a construir con otros.

Con el tiempo comencé a encontrar personas con experiencia, capacidad y conocimiento que no necesitaban más motivación. Necesitaban estructura.

Alán Colio trabajando estratégicamente con otras personas
Construcción actual Estrategia / Dirección

El problema muchas veces no era la falta de talento.

Conocí profesionales con años de conocimiento que no sabían cómo convertirlo en una oferta.

Emprendedores con capacidad, pero sin estructura.

Negocios que generaban ventas, aunque cada decisión seguía dependiendo completamente de su fundador.

Comprendí que muchas personas no necesitaban otra idea. Necesitaban organizar correctamente las piezas.

Construir algo para otros.

Con el tiempo, lo que aprendí construyendo mi propia vida comenzó a convertirse en espacios, sistemas y marcas capaces de ayudar a otros a construir la suya.

No nacieron como ideas aisladas. Cada una responde a un problema que, de alguna manera, tuve que aprender a comprender primero.

Alán Colio en su etapa actual
Presente Construcción continua
Alán Colio en una escena urbana
Lo que sigue

Lo más importante todavía está por construirse.

Hoy puedo mirar hacia atrás y entender que cada etapa dejó algo: las primeras experiencias me enseñaron a moverme, las pérdidas a respetar el riesgo y la reconstrucción a construir con mayor método, estructura y dirección.

Desde entonces he construido negocios, marcas, activos y una vida que durante otras etapas parecía mucho más lejana.

Pero no observo todo eso como una historia concluida.

Sigo siendo joven. Y quizá eso es lo que más me entusiasma: saber que, después de todo lo vivido y construido hasta ahora, todavía estoy en una etapa temprana de todo lo que quiero crear.

No estoy construyendo negocios separados de mi vida.
Estoy construyendo una vida capaz de crear, dirigir y sostener todo lo que todavía quiero construir.